No compres lo que no existe: el famoso “tiempo de calidad” con los hijos

Por Marta Rodríguez Peso.


El “tiempo de calidad” es algo que buscamos en todas nuestras relaciones personales o en los momentos especiales. Hacemos fotografías a casi todo, pretendiendo así conservar al máximo esos momentos especiales que forman parte de nuestra base emocional y de nuestras experiencias… aunque en un tiempo, no recordemos casi ningún detalle. Además, hay que añadir el mensaje que hemos “comprado” los padres: “En el agitado mundo que vivimos, en el que a veces ambos trabajamos fuera de la casa, debemos asegurarnos poder compartir un tiempo de calidad con nuestros hijos…”

¿Qué es “tiempo SIN calidad” y que finalmente terminamos teniendo en muchos casos?

  • Trabajar una jornada interminable, y llegar a casa cuando están a punto de irse a dormir nuestros hijos.
  • Gastar mucho dinero en llevar a nuestro hijo o hija a un lugar o evento que pensamos que será una experiencia inolvidable… y luego no es para tanto porque no fue algo que ella/él quisiera realmente hacer.
  • Empezar una actividad con los hijos y, si recibimos una llamada o whatsapp, INTERRUMPIR en el acto la actividad, pedir disculpas y atender la llamada, contestar el whatsapp… cambiando en ese momento nuestras prioridades. Todo lo podemos llegar a interpretar como una interrupción inevitable (“es una llamada de trabajo…”).
  • No dejar nada a la espontaneidad, siendo rígido/a en tus planteamientos o formas de hacer.
  • Delegar lo indelegable, la educación de nuestros hijos es nuestra misión, no la de otras personas (abuelos, hijos, tíos, profesorado…).
  • Aparentar que estamos “disponibles” para ellos cuando realmente no lo estamos por los motivos que sean… aunque estemos presentes.
  • Es renunciar a tus propios proyectos por dedicarte al cuidado de hijas e hijos, pero a la vez te sientes muy arrepentida/o y frustrada/o.
  • Es aprovechar la presencia de los hijos/as, para criticar a la pareja o a cualquier otra persona de tu entorno.
  • Es organizar planes EN FAMILIA (nosotros y nuestros hijos), a los que se suman SIEMPRE amistades, otros familiares (abuelos, tíos, primos…).

¿Qué significa la DISPONIBILIDAD PARENTAL?

  • Es la unión del interés y la atención entre nosotros y nuestros hijos.
  • Es escuchar DE VERDAD y tener conversaciones genuinas, teniendo un interés REAL acerca de lo que nuestro hijo o hija nos está contando, dejando de usar el “ajá”.
  • Es ir más allá de “¿qué tal el insti? Bien. Es que mi hijo/mi hija no me cuenta nada…”
  • Es desconectarNOS del móvil, tablet, PC… o de otros pensamientos cuando estamos con nuestros hijos.
  • Es desayunar, comer y cenar sin ver la televisión, conversando mientras miras a los ojos a tus familiares, compartiendo el día a día, no como si tuviéramos que “dar el parte”, sino teniendo cabida los sentimientos.
  • Si suena el teléfono, dejamos que el contestador responda o hablamos brevemente… decimos a la persona que le devolveremos la llamada o el mensaje.
  • Si recibimos un whatsapp, aguantarnos las ganas de verlo y de responder inmediatamente.
  • Es además tener un tiempo EN EXCLUSIVA Y A SOLAS CON NUESTRO HIJO/A. En esos momentos es cuando hablará más acerca de lo que necesita contarte (y no sólo cuando tú le preguntas al salir de clase…).
  • Es que YA DEJE DE SERVIR este mensaje tan extendido: «Con 30 minutos al día es suficiente “TIEMPO DE CALIDAD” para educar a los hijos, darles el amor, los cuidados y la atención que necesitan de TI».

Ya para terminar, queremos compartir contigo este vídeo que sirve para reflexionar acerca de lo que nos está pasando a muchos padres y a muchas madres:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *